Iurgi de excursion

16 agosto 2016

Los Can Roca y BBVA

El Celler de Can Roca se une a BBVA para hacer cada año una "pequeña" gira por el mundo en la que mostrar su arte culinario. En parte intentando fusionarlo con la gastronomía del lugar que visitan. En este caso las ciudades agraciadas han sido Londres, Hong Kong, Phoenix, San Francisco y Santiago de Chile. Para los que no sepan quienes son los Roca, una de nuestras clientas los definió como los "rock stars de la cocina" y como tal son tratados por muchos.

La organización tuvo su complejidad, meses de preparación, metido indirectamente, y finalmente llegó una de las noches en las que disfrutar del evento. Aquí justo en el discurso inaugural, con los tres cocineros y un montón de clientes en el hotel Peninsula.

Y el menú que paso a traducir con fotos (dedicado a Urko, a ver si le da ideas).

"El mundo en nuestro tour"

que incluía: De Londres, huevo escocés con huevas de salmón. De Hong Kong, bola de pulpo. De San Francisco, nuggets dorados con nuez de California, ciruela y chiplote. De Chile, pastel de pino con merkén. Mediterraneo, gazpacho de oliva negra con anchoa y tomate.

Bombón de té con limón helado, que se me escapó sin foto. Estrella de mar.

Cangrejo de río picante (se come entero, patas incluidas).

Dumpling de rosa y gamba.

Hot pot de abulón y consomé de verduras cocinado a baja temperatura.

Ostra envuelta en noodles de arroz, alga y tofu (las salsas buenísimas aunque no sabría decir de qué).

Calamar joven con tempeh de alubias ganxet (que creo significa que son de Reus).

Suquet de mojarra roja con salsa de anís estrellado, lima kafir, ñoquis de jengibre, sésamo y soja.

Lechón con ensalada de papaya verde, pomelo tailandés, manzana, cilantro, chiles, lima y anacardos.

Pato oriental y catalán, salsa Hoisin (china) y Rostit (catalana). Monda de naranja, ajo negro, cebolla fermentada, piel de lima, ajo tostado.

Flan de flor de mandarina con mandarina

Tigre de mango helado que cubría el durian, coco, lichi y ojo de dragón.

Y de "bola extra" una especie de bombon con peta zetas, que pilló a muchos por sorpresa y a unos cuantos nos sacó la sonrisa.

Para acabar, copazos de un whisky que se supone es de lo mejorcito, aunque yo sepa cero al respecto.

Y fotos con el equipo organizador y las estrellas el evento.

Si a alguien viendo las fotos le apetece probarlo, que ni lo intente... Al menos en el curso entrante. En menos de diez minutos de abrir la temporada en su web se cubrieron todas las reservas posibles. Una cena definitivamente selecta.

05 agosto 2016

Tasmania - Cradle Mountain

Como comentaba, estábamos en el Centro de visitas de Cradle Mountain viendo que tiempo daban para los próximos días y las posibles rutas a realizar. Mala pinta... Por si acaso comprarme guantes y Joan y Elisabeth alguna cosa más también. Ir a un centro de conservación de fauna local: ¡Demonios de Tasmania!

Junto con otros animales de la zona.

El cuidador explicándonos como una enfermedad había reducido muchísimo su número en la última década. Así como los intentos que hacían para conservarlos.

Incluyendo crear zonas cerradas lo más similares al hábitat natural de los mismos. Aquí uno de los machos dominantes comiendo y protegiendo su botín, mientras los pequeños intentan acercarse y pelear un poco.

A la salida encontrarnos el canguro más "amable" de todo el viaje, que me dio todo el tiempo del mundo para sacarle la foto.

Restaurante de mayor copete para cenar y pronto a la cama con bastante frío. Arriba antes de las seis y media para empezar una nueva caminata. Lloviendo... En fins... Apuntarnos en el registro: pones el recorrido que esperas hacer y hora de entrada (y posteriormente salida), para que situen posibles senderistas extraviados.

Tomárnoslo con calma. Nada más empezar ya metidos en la niebla.

El Goretex, calcetines impermeables, guantes y sin mucho problema con la que nos cayó encima. Algunas zonas más pintorescas que me recordaban secciones de Routeburn, con el musgo y el agua.

Una pena que no tuviéramos apenas vistas... Menos algún canguro que me sacó la sonrisa, el más grande visto hasta entonces. Un pequeño refugio junto a lago que no veíamos, más allá de veinte metros.

Seguir subiendo.

Un nuevo refugio entre la niebla.

Cada vez más zonas encharcadas por las que pasar.

Cuando llevábamos un rato bajando, la lluvia y el viento empezaron a pegar fuerte y Joan nos dijo que no estaba nada a gusto haciendo un recorrido que no conocíamos en esas condiciones. Así que volver más o menos por la misma senda que habíamos hecho antes. De nuevo lago que apenas veíamos.

Y camino sencillo de seguir.

Llegar al coche justo con la lluvia más fuerte. Bueno, tal vez con ella aclararía un poco. Ir a nuestra cabaña tras pasar por el centro de visitas donde comprar algo de ensalada y arroz a juntar al pan, queso y otros que iban a ser nuestro almuerzo original en las montañas. Poco a poco veía medio salir el sol, así que con ganas de ir para arriba de nuevo a ver si conseguía algo de vistas junto al lago. Dejar a Joan y Elisabeth en una taberna encantados con un poco de relax, ella junto a la chimenea (foto del día anterior en similar posición),

y conducir por la sinuosa carretera. Uf... Mucho tiempo sin conducir y no el mejor sitio para retomarlo. Conduciendo lento, lento llegar al punto más alto de la carretera y desde allí dar una vuelta junto al lago. La niebla de vez en cuando dejaba vislumbrar algo del paisaje.

Comienzo de verano... Pero no hacía ni una semana que había nevado allí mismo. Vegetación preparada para el duro clima.

Con distintas tonalidades de verdes y marrones.

De vuelta hacia el coche.

Y unirme a la lectura y en mi caso a conectarme al SIM que habíamos cogido. Porque no había habido WiFi en ninguno de los sitios estados anteriormente. Ya podrían aprender de "países del tercer mundo" como Filipinas u otros en Asia donde lo es ubicuo, en hoteles, restaurantes, aeropuertos...

Salir y paseo por el Enchanted Walk = "la senda encantada". El nombre sencillo de entender en cuanto entramos, con musgo por todos los lados.

Routeburn de nuevo en el recuerdo.

Árboles súper fotogénicos.

Cenar en nuestro mismo "compound" y a la cama. Con pequeño susto. Cuando me estaba ya quedando dormido, notar unos temblores. "¿Pequeños movimientos sísmicos? No puede ser, como en Nueva Zelanda..." Levantarme y descubrir que eran bichos saltando sobre la cabina, agarrándose a las columnas... Flasazo. Cazados in fragranti. Possums.

Conseguir dormir, aunque no mucho. Pasadas las cinco arriba. Quería ir a correr, pero lloviendo. Desayunar y a dormir de nuevo. Antes de las ocho, ya con la digestión medio hecha decidir que sí que me iba a correr. Acabar de meter todo en la mochila y dejar nota que me iba. Ellos habían cogido caballos para esa mañana.

Llegar a "Dove Lake" y jarreando.

No tenía prisa, así que esperar en el coche chequeando los correos descargados y varios. Para las 9:30 paró un poco así que ¡a correr! El recorrido hecho.

Con la camiseta térmica de manga larga encima hasta coger un poco de calor

y ya en camiseta de carrera estándar. Agradable recorrido bastante plano junto al lago, con las cumbres a las que quería subir que se empezaban a ver entre la niebla.

Bonitas vistas que se iban mostrando poco a poco.

En cuanto empecé a subir y me salía de la protección de la vegetación, vendaval y lluvia pegando fuerte.

Así que correr/ascender más rápido para mantener el calor corporal. Llegando al punto donde habíamos estado el día anterior, pero esta vez viendo todo.

Incluida pareja que se ofreció a sacarme foto.

Cradle Mountain parecía que se complicaba de nuevo. Punto más alto en el área y las nubes agolpándose contra ella... Viento, lluvia... Volver a ponerme la camiseta térmica. La última ascensión se hace más técnica.

Darme cinco minutos más de ascensión "si no mejora para abajo". Y no lo hizo, más bien todo lo contrario, con lo que decidí ir a lo seguro y bajar por el recorrido hecho el día anterior... Aiyaaa... Pasada la zona de rocas corriendo rápido de nuevo intentando entrar en calor. Vendaval. Uf...

Parar lo mínimo posible a sacar fotos, porque notaba que mis manos, incluso con guantes, se estaban "quedando tontas", como cuando iba a surfear en invierno: primeros síntomas de hipotermia. Pensando si tendría que sacar la otra camiseta térmica también (por llevar, por si acaso, hasta manta de emergencia, kit de primeros auxilios, barritas y varios en la mini-mochila de carrera). Pero al final no fue necesario.

El mirador, donde caerme de culo intentando conseguir mejor perspectiva, ouch... El frío haciéndome más patoso de lo habitual.

Lagos y más lagos. Muy bonito.

Disfrutando ya. 400-500m más bajo empezando a entrar en calor. Agradable sensación.

Llegar al parking bastante antes de lo previsto. Tomármelo con calma. Comer y beber algo. Durante el recorrido apenas 600ml bebidos y aún así tuve que hacer un par de paradas para orinar. Menuda diferencia con HK donde la hidratación continua (litros) es la única forma de poder correr la mayor parte del año.

Conducir de vuelta al hotel casi coincidiendo con la vuelta de Joan y Elisabeth de los caballos. Tocaba dejar la zona montañosa y tirar para la costa.